11/28/2009

Novedades Varias (Libros, Arte y Video)

Volviendo a nuestras Novedades del blog “Realismo Fantástico” y como un breve interludio a la primera parte del tema “De Marcianos y Venusianos” que por razones varias no se ha podido continuar (y que esperamos retomar en diciembre) nos remitimos a comentar y compartir varios archivos de arte, libros y videos que espero sean de vuestro agrado.

En la sección de Arte queremos compartir un sin fin de grabados (en muy buena resolución) del gran artista francés Gustavo Dore, famosísimo por sus grabados de la Biblia, la Divina Comedia y Don Quijote entre otros. En esta oportunidad los dejamos con “The Dore Gallery Of Bible Illustration” con cerca de 100 imágenes tocando temas bíblicos; La Divina Comedia con 78 imágenes basadas en este interesante libro iniciático de Dante; 40 ilustraciones basadas en el texto Orlando el Furioso de Ludovico Ariostos; Las Cruzadas con 60 imágenes de esta épica época  y finalmente 20 grabados de Los Idilios del Rey. (Para descargar los archivos, hacer click en los titulos).

En la sección de novedades de libros queremos dedicarla exclusivamente a la obra de David Yallop “¿Por Voluntad de Dios?” o también conocido como “En Nombre de Dios” -dependiendo de si es la versión sudamericana o española- en donde el autor en una profundísima investigación (de esas para sacarse el sombrero ante ella) nos relata y demuestra como el Vaticano asesino a su propio jefe de estado el Papa Juan Pablo I cuando este decidió ir contra los intereses creados reinante en la Santa Sede. Sin duda un excelente libro para leer y que si bien no tiene relación alguna con el tema del Realismo Fantástico, no se podía dejar la oportunidad de recomendarlo ahora que ha sido amablemente digitalizado para ser compartido en la web. El libro lo pueden descargar desde ACA.

Saludos y esperamos continuar pronto con la segunda parte de Marcianos y Venusianos.

10/28/2009

De Marcianos y Venusianos (1ª parte)...


Del libro de Antonio Ribera "De veras los OVNIS nos vigilan" rescatamos la historia del extraño personaje de Canigó que nos servirá para comentar más extenso en una 2ª parte este interesante tema de los Extraterrestres. Así que disfruten esta historia "inédita" en internet y nos reencontramos la próxima semana. Saludos.


El enigmático personaje del Canigó

Abandonemos ahora al misterioso Mothman de Vir­ginia Occidental у pasemos a Europa, у concretamente a la región pirenaica del monte Canigó, para trabar conocimiento con un personaje de aspecto mucho mas simpático у atractivo. En este caso, quien realizo personalmente la encuesta no fue John Keel, sino yo mismo, beneficiado por el hecho de conocer perso­nalmente al principal testigo de este desconcertante caso: Jaime Bordas Bley. Mi amigo Bordas es por muchos conceptos un personaje extraordinario: ex meteorólogo, llego a ser una de las primeras potencias de Andorra; regentaba en la eроса en que se sitúa este suceso (junio de 1951) un hotelito situado al pie del Canigó, en el pueblo de Casteil о Castell у un poco mas arriba de la estación balnearia de Ver-net-les-Bains. El nombre del hotelito era «Hostal de l’Isard» (Hostal del Rebeco).
En los comienzos del verano de 1951, Jaime descansaba en el patio del «Hostal de l’Isard», bajo la sombra de unos perales. Por la puerta de la terraza que daba al lado de la montaña у al valle del Cadi, hizo su aparición un individuo que se detuvo en la entrada.
—Bonjour —dijo cuadrándose mientras realizaba una leve inclinación con todo el cuerpo.
Jaime le devolvió el saludo maquinalmente, examinándolo con detenimiento.
El individuo en cuestión era alto, de 2 metros. Su andar era pausado у su voz había sonado en tono bajo pero de timbre claro, que sin ser excesivamente varonil no correspondía a su físico.
Lo que mas atrajo su atención, además de su extraña voz у sus peculiares modales fue su aspecto у su manera de vestir. Llevaba unos pantalones ajustadísimos, a modo de unos leotardos en donde resaltaba toda la musculatura de los muslos, bajo aquel color indefinible, de tonos azules, petrolíferos у grisáceos. Las largas у perfectas piernas rememoraban las de una estatua griega, tal vez demasiado largas en proporción al resto del cuerpo. Calzaba unas botas de media саñа, de una sola pieza, sin ojales, ceñidas, muy negras, confeccionadas con una especie de piel extraordinariamente mate. Llevaba el torso ceñido por un bluson en el que destacaba un bordón de un dedo de grueso en torno al cuello. El blusón era un poco holgado, sin ajustarse tanto como el pantalón pero marcando su figura. Le llegaba hasta la cintura, rematado por una tira -a modo de cinto estrecho- cerrado por contacto, al igual que la abertura cen­tral.
Es de notar que los cierres de contacto, tipo «Velcro», por ejemplo, aun no se habían inventado.
La blusa también estaba cerrada por sendos bordones rodeándole las muñecas. Este detalle hizo que Jaime se fijase en las manos del «desconocido»: eran unas manos provistas de dedos finos, alargados, bellas, muy afeminadas, lisas, blancas sin vello ni venas destacadas. Pese a su estrecha cintura tenia el cuerpo atlético у era bastante ancho de hombros. Su conjunto era más bien fino, de una esbeltez notable у no aparentaba poseer ni un solo gramo de grasa.
En cuanto a su tez, era blanca, ligeramente sonrosada. Imberbe. Los cabellos de un rubio claro, cayéndole casi hasta los hombros -de una manera similar a la del famoso «venusiano» de Adamski-, provisto de amplias ondulaciones у vuelto ligeramente hacia el interior por abajo.
Su cara era alargada, provista de una boca perfectamente dibujada, más bien sensual que fría, con los labios ligeramente carnosos у bien formados. Al hablar mostraba una dentadura normal у sana. La nariz de trazo rectilíneo sin ser clásica, algo achatada en las aletas, pero por encima de ellas continuaba en punta. Poseía unos ojos muy grandes, almendrados, de un azul límpido, tan claro que su mirar daba la sensación de ser un tanto desvaído pero llenos de vitalidad. Eran unos ojos propios de una mujer bellísima, turbadores, casi insondables у provistos de una especie de magnética penetración.
Cuando el «desconocido» posaba su enigmática mirada sobre el, Jaime experimentaba la sensación de sentirse atravesado de parte a parte. No le era posible sostenerle la mirada ni fijar sus pupilas en las de aquellos ojos. Cada vez que lo intentaba sentiase intimidado a pesar de que el «desconocido» le contemplaba atento у respetuoso.
Las cejas eran finísimas, formando un trazo rubio bajo una frente enormemente espaciosa.
Hablaba sin gesticular. Su сага у sus manos no se movían. Sus brazos se apoyaban en la mesa, quietos también. Daba la impresión de que en el todo el cuer­po era pura voz surgiendo con el mismo diapasón: muy agradable, sin inflexiones, sin altos ni bajos, sua­ve pero a la vez penetrante у clara. Usaba un francés «químicamente puro» sin que resaltase ningún acento regional determinado. Empleaba un vocabulario de elevada técnica; sin embargo, todo lo exponía con sencillez у claridad. Aparentaba tener de 30 a 35 años.
—Quisiera pedirle un favor.
—Siéntese —le invitó Jaime con amabilidad.
El «desconocido» tomó asiento en una silla, a su lado.
Al tenerlo tan cerca observo que la tela de su vestido tenía una contextura especial, lisa, al parecer sin fibras, como de espuma.
—He venido a verle para pedirle —continuo el «desconocido»— un favor.
—Si esta en mi mano...
—Espero de su amabilidad que me facilite cada día, a esta hora, un par de botellas de leche у pan.
—No me dedico a vender lo que solicita —replicó Jaime—. Esto es un restaurante.
—Lo se —admitió el desconocido—, pero no puedo dirigirme a nadie mas en este pueblo. Si no me vende lo que le pido me causara una extorsión.
—¿Y por que una extorsión?
—No tengo documentos ni dinero —aclaró—. Además, he de procurar que me vean paseando por los alrededores de su casa lo menos posible.
Jaime pensó que su misterioso interlocutor podía ser un perseguido о un fugitivo político.
Entretanto, el «desconocido» le miraba fijamente con un rostro que se iluminaba, pero sin llegar a sonreír. En realidad no le vio sonreír jamás, únicamente en determinados momentos se le aclaraba toda la faz. Diriase que sonreía interiormente, sin ningún signo externo, como si la vida física cediese a la in­terna, a la espiritual.
Jaime accedió a su petición.
—Muchas gracias —dijo su extraño visitante con aquella indefinible expresión.
—Mañana ya puede pasar a recoger el pan у la leche, que yo iré a buscar al pueblo.
El « Hostal de l’Isard » estaba enclavado en la misma entrada de la población.
De súbito, Jaime le pregunto:
—¿De donde viene usted?
—De arriba.
—¿Esta en Marialles о cerca del Coll de Jou?
—De arriba —repitió el «desconocido».
Jaime no quiso insistir. Hubiera deseado saber la identidad de aquel raro personaje pero se contuvo. Un cuarto de hora antes de que este se fuese le hizo prometer que seria muy discreto у no revelaría a na­die su presencia, quedando en volver al día siguiente a la misma hora.
En efecto, a la hora concertada volvió a comparecer, hizo la misma clase de salutación que el día an­terior у fue a sentarse directamente al lado de Jaime.
—Me gustaría saber que es lo que hace usted por esta región —dijo Jaime procurando no dar demasiada importancia a sus palabras.
—He venido con una misión científica —le respondió—. Más adelante le diré de qué se trata.
—¿Es usted un científico?
El «desconocido» asintió con la cabeza.
—¿Por que rama de la Ciencia se interesa?
—Por muchas —contesto, preguntando a su vez—. ¿Usted también se interesa por la Ciencia?
—Si. Bastante.
—Pues sepa usted que esta región es muy interesante para la Ciencia. El macizo del Canigó es riquísimo en mineral, pero además tiene otras cosas que usted no podría comprender nunca.
Le hablaba benévolamente, como si tratase con un niño de diez о doce años. Le exponía las cosas con claridad у sin el menor asomo de suficiencia о pedantería. En el tono que empleaba no existía el menor atisbo de orgullo о petulancia. Se limitaba a hablarle del Canigó. Entre otras cosas le dijo que era una montaña de hierro, magnética. Acaso esta inesperada información explicase los frecuentes accidentes de aviación que se han ido registrando у cuyo historial desde 1945, comprende una trágica lista de once catástrofes de aviación, con un total de 229 muertos. Posiblemente los compases de los aviones fueron desviados por la fuerza magnética de la montaña.
Al tercer día, extrañado ante las escasas necesidades que demostraba tener el individuo, le pregunto:
—¿No quiere que le traiga otra cosa del pueblo
 —Ya tengo suficiente —repuso con su habitual tono de voz.
—Me es usted muy simpático —insistió tratando de romper aquella especie de hielo que les separaba—. Si le hace falta algo mas sólo tiene que decírmelo.
—No necesito absolutamente nada mas —atajo el visitante. Tras una pequeña pausa continuó—: Yo me alimento únicamente de pan у leche.
Esta declaración no le sorprendió demasiado. Jai­me había sido vegetariano durante muchos años, por lo que este tipo de alimentación, un tanto sobria, la atribuyo a una cuestión puramente dietética. «Acaso este enfermo», pensó para si. Con singular naturalidad, el «desconocido» empezó a desarrollar temas mas profundos, de un curioso carácter social.
—El Régimen francés es retrogrado —dijole entre otras cosas у agregando a continuación—. Desde luego, el planeta en que nos encontramos esta compuesto por una sociedad dislocada. Todo en vías de arreglo, pero aun no hay nada que se sostenga.
Por sus palabras у рог los conceptos que vertía —que a veces solo entendía confusamente— le pareció un autentico comunista. Este concepto ideológico que había formado del «desconocido» se reafirmo al oírle decir:
Existe un país que tan sólo es un embrión de lo que será el mundo del futuro. Pero solo es un embrión.
Jaime le escuchaba cada vez mas interesado.
Es preciso desarraigar el egoísmo del hombre, totalmente. Ustedes creen que es algo congénita, pero no, no lo es. Aunque la tarea de su expulsión será muy dura.
Hizo una pausa. Daba la impresión de que sus pa­labras surgían por todas las partes de su cuerpo provocando una especie de fascinación a la que no podía sustraerse.
—El hombre se considera solo en la Tierra у no sabe que no es más que uno de los elementos de la evolución. Con todo su desmesurado orgullo, con toda su pretendida sabiduría, ignora que en el planeta Tierra existe un animal, hoy en proceso evolutivo que andando el tiempo le sustituirá. Actualmente no puede sospechar que ya se esta preparando algo que le superara.
—Me gustaría saber que clase de animal o...
La intensa у fija mirada del «desconocido» corto su pregunta. Cada vez mas cohibido se vio obligado a apartar la mirada de el.
Y de nuevo, sin saber cómo, se entabló la conversación. Uno de los temas en que insistió muchísimo fue el de las fuerzas ocultas que ahora el hombre cree dominar.
—Al hombre se le han dado muchas atribuciones para dominar gran cantidad de fuerzas extraordinarias, pero el no lo sabe. Y si hace mal uso de ellas, únicamente conseguirá la precipitación de su propio holocausto у la aparición de esta cosa que vendrá después. El hombre ha de esperar. Tiene que saber esperar a darle tiempo al tiempo, sin quemar estérilmente las etapas. Solamente entonces será posible que, el hombre actual, llegue a enlazar con esta cosa futura.
Cada vez se hallaba más convencido de que su misterioso visitante era un ruso. Esta opinión la compartían los escasos habitantes de Castell que habían visto a aquel etre bizarre (ser extraño), como lo clasificaban en su patios del Rosellón. Sobre todo al oírle decir:
—Nosotros podemos evitar el cataclismo que las potencias capitalistas pueden provocar.
En otro retazo de las conversaciones que sostenían afirmó:
Sus hijos verán el final de las religiones. Al menos tal como están estructuradas en la actualidad.
Hablando de la generación de la posguerra у de la rebelión de los hijos, expreso:
—Las revoluciones só1o vendrán de las juventudes. Con sus pensamientos lisamente expuestos semejaba prever una verdadera mutación de la juventud.
El «desconocido» ya llevaba cuatro о cinco días en Castell, у pese a sus precauciones, se había convertido en la comidilla de sus habitantes.
Una mañana, estando ambos sentados en el patio, salio el hijo de Jaime, llamado como el у llevando entre sus manos una maquina fotográfica.
—Papa, os haré una foto.
Pero el «desconocido» mirándole con fijeza, rechazó diciendo con tajante acento:
—No. No, gracias.
Ante la insistencia del muchacho su rostro se alteró рог primera vez tomando una expresión muy rara. Al fin accedió diciendo:
—Bien, hágala. De todos modos es inútil. No vale la pena.
Jaime les hizo no una, sino dos fotografías. Al revelar el carrete, transcurridos unos días, cuando ya el «desconocido» se había despedido de Jaime, los dos fotogramas correspondientes a aquel par de exposiciones aparecieron en blanco. La película aparecía completamente transparente, sin señales de emulsión. Los otros seis fotogramas de la misma película, tamaño 6x9, salieron bien, mostrando escenas familiares.
El hecho continua tan inexplicable ahora como cuando tuvo lugar.
El día de las fotografías el «desconocido» insistía en un tema, que sin lugar a dudas, le era muy caro: el de la perversidad del hombre que, según el, tocaba ya a su fin.
Transcurridos unos días, Jaime, sin poder dominar por más tiempo su creciente curiosidad decidió seguir los pasos del «desconocido» sin que este se diese cuenta. Al abandonar el «Hostal de l'lsard» comenzó a seguirle con la mayor discreción posible. Después de traspasar el puente del río Cadi volvió a subir hacia el Coll de Jou. Con no роса sorpresa pudo comprobar que el «desconocido» subía sin esfuerzo alguno, como si la cuesta descendiese en forma suave en lugar de ascender empinadamente. Tan regular у elástico era su paso. «Subía como una pluma...»
Manteniendo siempre la misma distancia le vio llegar hasta la parte superior de la cuesta. Allí, entre la espesura del bosque, le esperaba un ser de apariencia у traje iguales a los del «desconocido», aunque un poco más bajo de estatura. Tuvo la impresión de que se trataba de una mujer.
Los dos seres, sin saludarse, continuaron ascendiendo por el monte, introduciéndose en un bosquecillo. Jaime se vio obligado a seguirles por las alturas, ocultándose entre las matas, procurando no perderles de vista ni un solo instante.
El «desconocido» у su idéntico acompañante se detuvieron en un pequeño claro del bosque. En el centro del mismo, en una especie de calvero divisó algo que tenía toda la apariencia de una tienda baja, no cuadrada, sino ovalada о circular, con la parte central mas elevada. Su color era como «gris metálico». Por más que se esforzó no pudo ver toda la superficie de la supuesta tienda de la que le separaba una distancia de unos 200 metros aproximadamente.
Montanero experimentado, quedóse estupefacto ante aquel tipo de tienda. Caso de serlo, pertenecía a un genero de confección muy rara en la época, utilizado só1o por las expediciones del Himalaya у en las misiones polares de Paul Emile Victor.
Los dos misteriosos personajes comenzaron a pasear alrededor de la tienda. Jaime no quiso ser inoportuno e indiscreto у decidió retirarse. Pero su curiosi­dad no quedaba satisfecha. Lo primero que hizo cuan­do el desconocido volvió de nuevo al Hostal, con su acostumbrada puntualidad, fue lanzarle de sopetón la siguiente pregunta:
—Pero, ¿Qué hace exactamente usted aquí?
El desconocido adopto su postura acostumbrada, mirándole sin despegar los labios.
—¿Cómo se llama usted? —insistió con idéntico resultado.
Conformado pero no satisfecho por la imperturba­ble postura del «desconocido» desistió de hacerle mas preguntas por el momento. Era casi seguro que estaba allí clandestinamente.
Poco a poco volvió a entablarse la conversación, versando como siempre sobre los temas sociales. De pronto el «desconocido» lanzó su pregunta:
—Y usted, ¿Que hace socialmente?
—Pues yo no pertenezco a ningún partido político —repuso Jaime—, pero soy muy avanzado social­mente.
—Tiene la obligación de desplegar mas actividad social. No hace lo bastante en este terreno, porque usted, con las aptitudes que tiene, esta obligado a una actividad social de acuerdo con sus impulsos interiores.
Por unos momentos, Jaime quedo como en suspenso. ¿Como podía saber el «desconocido» las condiciones que concurrían en el? ¿Que sabia de su vida, tanto anímica como física? Reaccionando tardíamente re­plicó:
—Yo no tengo su capacidad. ¿No se da cuenta de que a veces no puedo seguir el hilo de sus pensamientos ni los entiendo?
A partir de aquel instante, el «desconocido» se esforzaba por hacerse entender, explicándole las cosas hasta lograr que las comprendiera. El comentario entonces era muy singular. Decía simplemente:
—Bon, enregistré. (Bien, registrado.)
Empleaba a menudo un lenguaje muy técnico, tal como lo haría un profesor de física, utilizando símbolos matemáticos que escapaban a su comprensión.
Como era de esperar, la curiosidad de los habitantes del poblado no podía permanecer sin manifestarse.
Jean Pi, cultivador de manzanas, le interpelo en cuanto tuvo ocasión.
—¿Quien es ese ser tan raro que te va a visitar? —.Ante el silencio de Jaime, un poco molesto conti­nuó— El otro día estaba yo en el manzanar у al verle le grite: «¿Eh, donde va usted?» No me hizo caso. Yo insistí: «¿Eh, es que no me oye?» Entonces se volvió mirándome de tal manera que me intimido. Tienes que saber, amigo, que es un ser muy raro. El caso es que ya no pude decide ni media palabra mas.
Pocos días después, hallándose en el pueblo, el pa­dre de M. Nou, que ostentaba el cargo de alcalde del lugar, le preguntó:
—¿Quien es ese ser tan raro que le visita? El otro día le salude pero ni siquiera me contestó. Creyendo que era extranjero у no me entendía le dije por medio de gestos: «¿Y los papeles?» Me miro tan fijamente, con tal intensidad, que creí haberle ofendido у me sentí muy intimidado. Por un momento tuve la sensación de que me tapaban la boca con una mordaza. No pude decir ni palabra. ¿Quien es este individuo?, ¿Le conoce usted?
—Puede estar tranquilo —respondió Jaime—. Es un buen amigo у una excelente persona. Desde luego es extranjero у ha venido de muy lejos para hacerme una visita. Yo respondo por él. Pero por favor, no diga nada a la Gendarmería. No es que pueda ocurrir nada, pero seria enojoso.
— ¡Ah, bueno, así esta bien!
Jaime Bordas cada día estaba más intrigado. Habían transcurrido diez días desde la primera visita del desconocido, que se presentaba invariablemente a la misma hora, para efectuar una breve inclinación cor­poral у sentarse luego a charlar, unas veces a la sombra de los árboles, en el patio о en el comedor del Hostal. Ni una sola vez quiso entrar en el bar. Después recogía su pan у su leche marchándose con su característico caminar.
Aquel ser representaba un enigma. A menudo se había forjado diferentes hipótesis, que no tardaba en desechar, quedando sumido en un caos de agitadas confusiones. En su mente quedaban agitándose una infinidad de preguntas a las que no podía dar una respuesta lógica.
¿De dónde había surgido? ¿Cual era su origen? ¿Se trataba de un hombre fuera de «serie», nacido en algún nórdico lugar?, ¿Se trataba de un miembro perteneciente al clandestino movimiento de la Resistencia о de un espía soviético? ¿Que misión u objeto tenia que llevar a cabo en aquellos solitarios aledaños?
En cuanto le vio aparecer fue a su encuentro. Sin poder dominar sus impulsos le preguntó casi a boca de jarro:
-Oiga, ¿Qué es lo que hace usted por ahí arriba?
El le dirigió una de sus extrañas miradas sin que sus labios se despegaran para emitir sonido alguno.
Jaime insistió:
—Tenga en cuenta que yo he respondido por usted. De sus acciones depende mi prestigio у tal vez mi seguridad.
La сага del «desconocido» pareció iluminarse con una extraña claridad у sus frías pupilas relumbraron por unos segundos, pero persistió en su silencio.
—Supongo que no se pasara todo el día sin hacer nada —continuó Jaime— ¿No puede decirme que clase de misión le ha traído por aquí?
Los labios del «desconocido» apenas si dieron sensación de que se movían. Y por primera vez contestó conciso a sus insistentes preguntas.
—Estoy haciendo el mара topográfico del Canigó.
—Es un trabajo innecesario —replico Jaime—. Ya existe el plano directo de la carta de Estado Mayor. Yo podría procurárselo con facilidad. Cualquier librería de Perpiñán lo tiene.
—Ya lo he visto. No me sirve.
De repente, sin saber por que, a Jaime le llamó la atención la clara tonalidad del rostro del «descono­cido». Pensó, con lógica, que era imposible que, al cabo de diez días efectuando escaladas por aquellos riscos, pudiera conservar la tez tan fresca у sonrosada como la de una doncella. El sol de la alta montaña quema intensamente. Bastaba ascender al Canigó (2.785 m), al pico Barbet (2.750 m), al pico de Tres Vents (2.700 m), al pico de Roja (2.600 m), para acusar los efectos de la insolación.
—¿Como es posible que conserve la cara tan blanca si se pasa todo el día en lo mas alto de los picos? —objetó— ¿Acaso se pone un velo о una gasa?
Jaime espero inútilmente una contestación. EI «des­conocido» volvió a adoptar su típica actitud silenciosa, mientras semejaba envolverle con la aguda mirada que surgía del fondo de sus ojos. Llegó a pensar que la palabra no, que nunca había empleado, no existía en su vocabulario.
—¿Terminara pronto este... Trabajo? —Sí, dentro de unos dos о tres días lo habré concluido.
—¿Me lo enseñara? Me gustaría verlo. La sombra de una sonrisa pareció esbozarse fugazmente. Dio media vuelta у emprendió el camino hacia las alturas.
Un día antes de su partida el «desconocido» realizo su habitual aparición. Esta vez llevaba algo en la mano: un tubo de aspecto metálico у de cuyo inte­rior extrajo un тара que extendió sobre la mesa. Era un plano cartográfico, limpiamente ejecutado, con las cotas, las curvas de nivel perfectamente trazadas, reproduciendo con inusitada fidelidad todo el macizo del Canigó. EI tipo de papel empleado daba la sensación de un pergamino muy suave, sin pliegues у no crujía al ser manejado. Reconoció con harta facilidad el trazado que aparecía ante sus ojos sin ninguna clase de letras ni números; únicamente se distinguían unos símbolos indescifrables. Uno de ellos era una especie de media luna en las curvas de nivel. La tinta empleada era negra у las altitudes no estaban señaladas con cifras arábigas. La topografía era perfecta.
Cuando Jaime hubo saciado su curiosidad, el «des­conocido», doblando el sorprendente mара, volvió a guardarlo, no en el tubo, sino en una especie de carpeta provista de tapas metálicas, que como es de suponer, había traído consigo, pero que de pronto, había pasado desapercibida a la atención de Jaime. En el interior de la carpeta había otros documentos, así como en el tubo.
La labor topográfica para levantar aquel plano con sus detalladas curvas de nivel, hubiera requerido el esfuerzo continuado de un equipo de topografos del Ejercito durante dos meses, cuando menos. Sin em­bargo, aquel misterioso ser lo había llevado a cabo —solo о con la ayuda de su no menos enigmático compañero— en quince días escasos... Y al parecer sin mas alimento que pan у leche.
El hecho en sí era algo desconcertante e incomprensible. Un misterio más que añadir a los que rodeaban al «desconocido».
Aunque las sorpresas de Jaime no habían terminado.
EI fantástico topografo le dijo: —Mañana no me traiga ya más leche. No le podré pagar.
—No importa —repuso, comprendiendo que aquello significaba una despedida—. Lo que he aprendido de usted durante estos quince días, vale mucho más que el pan у la leche que le he proporcionado.
—No le podré pagar con dinero —continuo el «des­conocido»— porque no lo tengo, pero le daré algo que para ustedes tiene mucho mas valor. —Y le tendió un pequeño paquete que llevaba en la mano.
Jaime no había observado nunca que el traje del «desconocido» tuviese bolsillos. Otro detalle que de repente le asalto fue que realmente pese a que le había tratado siempre como a un hombre, en realidad no lo podía asegurar, pues su conformación de cintura para abajo no daba señales de atributos masculinos, sino que presentaba una superficie lisa, mórbida.
Al abrir el paquete vio que contenía unas cuantas piedras.
—Tómelas —le dijo el «desconocido»—. Son pepitas de oro.
—¿Dе donde las ha sacado?
—Del río Cadí. Es aurífero —contestó—. Yo puedo encontrar tantas como quiera.
Jaime no dudó ni por un momento de su afirmación. Estaba acostumbrado a confiar completamente en su palabra. Siempre había tenido la impresión de que aquel «desconocido» no podía mentir.
—Gracias. Buen viaje. ¿Por dónde se ira? ¿Pasara por Vernet? Se lo pregunto con la intención de acompañarle con mi coche hasta Vilafranca del Conflent, donde puede tomar el tren. Piense que no tiene do­cumentos que acrediten su personalidad.
El desconocido se limitó a decir.
—Por arriba.
Mientras se alejaba hacia donde tenía instalado el campamento, Jaime pensó que se iría por la alta montaña. No cabía otra explicación. Solo ahora, transcurridos bastantes años, cree que aquel «arriba» pudiese significar algo más.
Aunque de momento, bajo la influencia de la poderosa personalidad del «desconocido», le creyó cuando le dijo que aquellos pedruscos redondeados que parecían unos vulgares cantos о guijos eran pepitas auríferas, después empezó a dudar. Hasta que por fin se decidió a llevarlos a Perpiñan con el objeto de mostrárselo a sus amigos, los hermanos Ducommun. ¡Cuál no sería su sorpresa ante el entusiasmo desbordado que le mostraron los joyeros al asegurarle que aquello era oro purísimo!
—¿Donde los has encontrado? —le preguntaron con avidez—. ¿Quieres que nos asociemos para explotar este placer?
Jaime no quiso revelar su procedencia, cosa que molesto en extremo a los joyeros.
El «desconocido» había pagado con la magnificencia de un rey los alimentos que le proporciono. El valor de las pepitas era muy superior al de los modestos víveres que había consumido: más de 50.000 fran­cos.
Con este golpe de efecto terminó el hasta hoy inex­plicable episodio de Castell a los pies del Canigó. La confirmación del encuentro con un personaje extra-terrestre seria el mejor documento que existe у el de mayor duración. Los supuestos contactos de Adamski, Cedric Allingham, Truman Bethurum, Siragusa, Daniel Fry у algunos otros, no poseen pruebas tan corroborables corno el de Castell, ya que en ellos todo depende de lo que cuenta el contacto. En el caso del Canigó no se registra la presencia de una «astronave», un «disco» о cualquier otro tipo de vehiculo espacial. La presencia de la tienda da pábulo a muchas suposiciones. ¿Se trataba de un medio de transporte discoidal, aplanado у de color gris metálico, lo que Jaime tomo por una tienda último modelo?
Es muy significativa la observación aportada por el eminente у estudioso francés Jacques Vallee, doctor en Matemáticas, asesor de la NASA en el maра de Marte, especialista en maquinas calculadoras «IBM» у uno de los mayores expertos del mundo en «objetos no identificados», tema sobre el que ha publicado varias obras en ingles. En su lista de doscientos casos de aterrizajes de OVNIS у en el que lleva el numero 55 у la fecha 4 de octubre de 1954, dice que un niño de diez años, llamado Bartiaux, vio un objeto «en for­ma de tienda» que había aterrizado cerca de Villers-le-Tilleul (Ardenas). A su lado se hallaba de pie un individuo desconocido.
Pero en este caso se cuenta con el testimonio de casi todos los habitantes de una población. En mayo de 1967, en Castell, existían varias personas que habían conocido a Jaime cuando este regentaba el «Hostal de l'lsard». Entre ellas Michel Cases, propietario del hotel-restaurante «Le Catalán».
El macizo del Canigó es perfectamente conocido desde el punto de vista geológico, pero la verdad es que los aviones que lo sobrevuelan sufren extrañas perturbaciones magnéticas en sus aparatos de navegación. Algo о alguien perturba los compases у los radiogoniómetros de los aviones en las inmediaciones del misterioso у poético macizo, que en un тара de Europa ocupa un espacio menor que una antigua moneda de cinco centimos. Sin embargo, este pequeño circulo constituye EL MAYOR CEMENTERIO DE AVIONES DE EUROPA (1).
La conclusión de cada una de las encuestas efectuadas fue siempre la misma: error de navegación. Pero, ¿cual es la razón natural, conocida у comprobada que hace que tantos pilotos experimentados, guiados por una completísima red de radiofaros desde tierra, cometan siempre el mismo error у en el mismo lugar? Los técnicos responden que se trata de una desdichada coincidencia. El calculo mas elemental de probabilidades nos dice que ya no puede hablarse de «coincidencias» en el caso del Canigó. Caso que recuerda el «Triangulo mortal de las Bermudas», misteriosa zona triangular que existe en el mar, a la altura de la península de la Florida, y, donde se han «esfumado» misteriosamente docenas de barcos у avio­nes, en pleno día у con calma chicha.
¿Existirán acaso en nuestro planeta centros de perturbación magnética capaces de «volver locos» los instrumentos de navegación aérea y marítima? De ser así, ¿cual es la causa? ¿Tendrá relación con esto el secretísimo Project Magnet de la Aviación americana consistente en varias superfortalezas volantes y equipadas con perfectos magnetómetros? Y por ultimo, ¿que relación tiene —si la tuvo— el «desconocido» de Castell con estos trágicos у luctuosos sucesos?
Sea como fuere, es de notar que, por causa verdaderamente incomprensible, el extraño episodio de Cas­tell se borró, al poco tiempo, de la mente de Jaime, sufriendo una amnesia total temporal que ha durado durante unos diez años. ¿Fue un bloqueo psicológico impuesto de «arriba»? El enigma subsiste у posiblemente aun nos hallemos muy lejos de su solución. Sin embargo, el «desconocido» predijo a Jaime que su  vida cambiaria radicalmente у que sería objeto de shocks muy violentos.
Los hechos posteriores parecen confirmar esta predicción. Efectivamente en el verano de 1971, hallándose Jaime en su magnífico chalet de Andorra у en compañía de Odile, su esposa parisiense que conoció poco después de los hechos antes reseñados, recibió una misteriosa llamada telefónica desde Paris. La voz era la misma que había oído en 1951 en Castell, la del «personaje misterioso», que le dijo: «Те hablo desde un automóvil, en el Bosque de Vincennes. Experimentaras una nueva mutación. Cesaras de envejecer, у tu mente se abrirá a verdades mas amplias.»
En 19ó7, Rafael Farriols у yo nos personamos en Castell para efectuar una detallada investigación in situ. Entrevistamos a varias personas que aun recordaban a Jaime Bordas у al etre bizarre que iba a buscarle pan у leche; es decir, el «extraño ser» de nuestra historia. Entre estos testigos se contaban el ya citado Michel Cases, M. Nou, antiguo alcalde del pueblo, Jean Pi, cultivador de árboles frutales, у otros. Bordas me había confiado, como se recordara, el nombre de los joyeros que adquirieron las pepitas de oro que le entregó el desconocido: los hermanos Du­commun. Por una afortunada casualidad, uno de ellos, Henri, era a la sazón Vicepresidente de la Federa­ción Francesa de Estudios у Deportes Submarinos. Al ser yo uno de los pioneros del buceo autónomo en España, autor de varias obras sobre la materia, amigo personal del comandante Cousteau у de otras personalidades del mundo submarino tenia ya garantizado un buen recibimiento por parte de dicho joyero quien, según pude luego comprobar, conocía en efecto mi nombre.
La joyería de DUCOMMUN FRERES se encuentra en uno de los lugares más céntricos de Perpiñán: en la misma plaza que se abre al pie del Castillet. Henri Ducommun me recibió amablemente, yo le presente a Farriols у acto seguido le expuse el motivo de nuestra visita, después de hacer unos breves comentarios so­bre el buceo у hablarme el de un compresor para la carga de botellas que se había hecho instalar en Rosas.
—En efecto, me acuerdo perfectamente de Jacques Bordas —me dijo—. Era un guía de montaña que entonces regentaba un hotel de montaña en Castell. Era un hombre fuerte, simpático у de trato muy agradable.
—¿Recuerda usted si alguna vez le trajo pepitas de oro para vender?
—Pues sí —respondió Henri Ducommun—, creo que fue hacia el año 50 ó 51, no recuerdo bien. Como ustedes saben —agrego—, la cuenca del río Cadi es aurífera, pero nunca nadie había traído pepitas de aquella calidad.
Confirmado este último extremo, que parecía corroborar la veracidad de la extraña historia, Farriols у yo reemprendimos el regreso a Barcelona, en el «Morris 1100» de mi amigo, mientras en nuestro inte­rior se alzaba este interrogante:
¿SERIA EL DESCONOCIDO DEL CANIGÓ UNO DE LOS PRIMEROS HOMBRES DE UMMO LLEGADOS A LA TIERRA? (Nota: Aquí el autor hace referencia a los supuestos extreterrestres del supuesto planeta UMMO que en un capitulo anterior del libro mencionaron que el primer contacto de los UMMITAS con los terrestres fue en los años 50).
Las fechas concordaban: marzo de 1950; junio de 1951. Poco mas de un айо después...

(1) A continuación damos una relación de los accidentes aéreos habidos en el Canigó о sus cercanías, desde  1945:
Marzo 1945.   Un  «Liberator»,   ingles:   5 muertos.
Diciembre 1950. Un «Dc-3», de «Air Maroc»:   3 muertos у 4 heridos.
Febrero 1953. Un «Nord Atlas»,  frances:   6 muertos.
Marzo 1955. Un   «C-47». Americano:   5 muertos.
Julio  1957. Un   «Nord 2.051»,   francés:   10  muertos.
Septiembre   1958. Un «Broussard», francés, de  reconocimiento: 5 muertos.
Junio de 1961. Un avión de transporte británico con un  equipo de baloncesto: 18  muertos.
7 de octubre de  1961. Un  «DC-3», ingles: 37 muertos.
11 de enero de 1963. Un «Constellation» militar francés: 12 muertos.
13 de septiembre  de  1963.  Un «Viking  Air   Nautic»,  ingles: 40 muertos.
3 de junio de 19ó7. Un  «DC-4-. Británico: 88 muertos.
Todos  los   accidentes  ocurrieron   en   territorio  francés,  excepto el de junio de 1961, en la parte española.

10/14/2009

Novedades Varias (Libros, Blog, Arte y Video)

En Realismo Fantástico queremos no solo ir subiendo los libros afines a esa  colección, sino además entregar –en la medida de lo posible- los complementos literarios, artísticos y bloggeros que rodean (o merodean) dicho tema.

Como novedades literarias tenemos la incorporación del polémico libro El Oro de los Dioses de Erich von Daniken que fue subido anónimamente por un desconocido al que saludamos y agradecemos en la distancia. También hemos puesto Las Moradas Filosófales en una versión muy bella, con grandes y claras fotografías que ayudan a entender (en cierta manera) la extraordinaria obra del alquimista Fulcanelli.
En el apartado artístico y siguiendo con el tema alquimista, queremos entregarles un compilado de 870 imágenes alquímicas de distintos manuscritos, grabados, fotos y símbolos basados en la Gran Obra como -por mencionar solo algunos- “El libro de Abraham el Judío”, Nicolás Flamel o Basilio Valentín.

En nuestra sección de videos documentales tenemos para descarga directa la pelicula de Erich von Daniken El Mensaje de los Dioses. Espero sea de vuestro agrado.

Y en nuestra sección blogger, no queremos irnos sin antes recomendarles tres excelentísimos blog que destacan no solo por su gran labor, profesionalismo y grandiosa calidad, sino por sobre todo la buena voluntad, cordialidad y nobleza de corazón que los hace únicos en su estilo. A ellos un gran abrazo y un más grande Gracias por su labor desinteresada y por la ayuda generosa que han brindado a los demás (y de la que yo soy un testigo):

Crónica Subterránea de Débora Goldstern que cada semana a semana nos sorprende con nuevas investigaciones de “El otro lado de la historia”. Ideal para perderse los fines de semana navegando por este blog descubriendo lo que se esconde realmente bajo el suelo de nuestro planeta Tierra.

Nuestro otro blog favorito es Mitologia Arte y Descubrimientos Arqueológicos en donde nuestra amiga Isthar nos deleita con lo mejor y más destacado del Arte Universal y del Mitológico en particular, con exquisitas imágenes que para los que somos aficionados al arte, se nos hacen un deleite para gozar.

Y tenemos finalmente a nuestro compañero RussianBlue , el creador de dos excelentes blog como Biblioteca Esotérica y Libros de Esoterismo, Misticismo y Paranormal que reseña y comparte muchos libros del estilo Realismo Fantástico, incluyendo varias joyas que nos a aportado a nuestro blog. Altamente recomendables de visitar los tres blog.

Saludos.

8/29/2009

LO INEXPLICADO. El Mundo de lo Extraño, Insolito y Misterioso. Nº 11

En 1981 la editorial española Delta comenzó a publicar en forma semanal los fascículos de LO INEXPLICADO el mundo de lo extraño, insólito y misterioso. Compuesta de 120 números encuadernables en 10 tomos, que temáticamente abarco la mayoría de los contenidos que entran en el llamado “Realismo Fantástico” (y que por ello lo hacen acreedor de una pequeña reseña en nuestro blog). Con la colaboración de J. Allen Hynek, Brian Inglis, A. J. Ellison y Coli Wilson entre otros, la colección toco temas tan variados (y a la vez tan unidos) como los OVNIS, hadas, alquimia, magia, parapsicología, cabala, leyendas, brujos, el zodiaco, extraterrestres, monstruos, astronomía, astrología, Nazca, Rennes-Le-Chateu, Foo-Figthers, arqueología misteriosa, la biblia, curaciones misteriosas, viajes astrales, enigmas sin resolver, sociedades secretas y un largo etcétera que demuestran (a mi juicio) el muy oportuno nombre con que fue bautizada la enciclopedia.
En internet no se encuentra prácticamente nada de esta enciclopedia, salvo las conocidas páginas de venta ofreciendo algunos fascículos de la colección; y por ellos esperando a entusiasmar a las personas que tengan algunos de estos y se decidan a escanear uno que otro, hemos escaneado uno de los nuestros para que pueda ser descargado libremente desde ACA
Esperamos ir subiendo más fasciculos en un futuro (futuro más lejano que cercano, jeje).
Saludos.

8/11/2009

El Enigma de la Catedral de Chartres por Louis Charpentier

El Enigma de la Catedral de Chartres es el primero de los libros escritos por Louis Charpentier y posiblemente uno de los mejores, aunque se podría considerar que es un poco injusto pensarlo como una obra individual y no un conjunto todo coherente de las teorías del escritor francés.
En este libro, que salio tanto en la colección Realismo Fantástico como en la "hermana" Otros Mundos, el autor nos habla de templarios, catedrales, el templo de Salomón,  el Arca de la Alianza y la alquimia de una forma tan fascinante que personalmente prefiero no ahondar mucho en el argumento y que cada cual lo lea y disfrute. 
Charpentier a mi juicio es uno de los escritores más serios salidos de la ola francesa de autores del tema "Realismo Fantástico" que no cede a la teoría barata de achacarle todo a los "extraterrestres" y que no necesita encontrar imágenes antiguas con formas de platillos voladores o cosmonautas para demostrar que nuestro pasado fue muchísimo más sabio de lo que será nunca este presente. Además un detalle de este autor es la coherencia en todas sus obras que explican ese pasado misterioso del que la (mal llamada) “Historia Oficial” hace oídos sordos, ya sea en libros como “Los Misterios Templarios” (de próxima aparición en el blog) como en “El Misterio Vasco” o “Los Gigantes y el Misterio de los Orígenes”. (Por cierto el libro comentado hoy debiera haber sido traducido como “El Misterio de la Catedral de Chartres” para mantener la linea misteriosa de los títulos. Lastima que no vieran ese detallito los editores españoles).
Bueno, creo que es mejor descargar el libro y comenzar a leerlo para que sean transportados a un mundo maravilloso donde los detalles lo dicen todo y la sabiduría y enseñanza siempre ha estado ahí esperando que nosotros la busquemos. 
Pueden descargar el libro desde ACÁ.

Ficha Técnica
Titulo: El Enigma de la Catedral de Chartres (Les Mysteres de la Cathedrale de Chartres)
Autor: Louis Charpentier
Traductor: Domingo Pruna
Portada: Domingo Alvarez
Nº de la Colección:
Primera Edición: 1976 Plaza & Janes

6/29/2009

Pasapote a Magonia de Jacques Vallee


Recuerdo que hace años en mi cumpleaños 14 o 15 (no estoy muy seguro, puede ser antes) mi padre llego con el libro “Pasaporte a Magonia” de regalo causando una gran alegría en mi. Es –sin duda- uno de mis regalos favoritos de todos los tiempos. La emoción de leer un tema que tanto me gustaba (la de los platillos voladores) con otro muy buen tema como son las leyendas de duendes y hadas en un solo libro es el principal merito de este, ya sea no uniendo los dos temas – por considerarlos diferentes totalmente - y tomándolos por separado como aceptando plenamente la teoría del autor y haciendo de ambos argumentos uno.

Las historias son excepcionales; el del ser alado, el “Buen Pueblo”, los raptos de hadas, Magonia y los distintos casos de encuentros cercanos con extraterrestres hacen de este uno de los mejores libros de ufologia que haya leído. Si a eso le agregamos que de plus vienen más de 900 casos de avistamientos, aterrizajes y contactos cercanos, sin duda convierten al libro en un muy completo documento. Y al parecer no soy el único al que le ha impresionado el libro, ya que existen multitud de web que citan a Magonia y hasta hay un blog “escéptico” que usa dicho nombre. El libro es 100% recomendable de leer, e incluso la segunda parte del texto con los casi mil casos de aterrizajes ovnis en ningún caso se vuelve algo cansón, sino algo interesante de por si solo.

Lo interesantísimo en casos de contactos extraterrestres es que muchos de ellos nos muestran a los tripulantes de los platillos voladores como personas normales, como terrestres humanos y no monstruos deformes (como nos quieren hacer creer), solo personas como ustedes o yo pero con pequeñas diferencias de tamaño y color de piel.

Y todo en un libro de "Volumen Doble" (uno de los pocos de la colección)... Y con traducción de Antonio Rivera (otro escritor ufológico).

En fin un buen libro para leer y que pueden descargarlo desde AQUÍ. Muchas gracias le damos a la persona que se tomo la molestia de escanear tan grueso libro.

Saludos.

Ficha Tecnica
Titulo: Pasaporte a Magonia (Passport to Magonia) Volumen Doble
Autor: Jacques Vallee
Traductor: Antonio Rivera
Portada: Domingo Alvarez
Nº de la Colección: 27
Primera Edición: Noviembre de 1976 Plaza & Janes

6/14/2009

Los Gigantes y el Misterio de los Origenes de Louis Charpentier

Continuando con los comentarios a los libros de la colección Realismo Fantástico, le toca el turno al ya clásico texto de Louis Charpentier "Los Gigantes y el Misterio de los Orígenes" en donde en forma sencilla pero muy documentada nos explica su teoría sobre los orígenes de las civilizaciones post cataclismo de la Atlántida. Nos habla de Menhires, Crómlechs y Dolmenes (y las leyendas en torno a ellos junto con sus maravillosas propiedades); de los Jean y los Jacques (los gigantes de las historias); de Francia y las Galias; de Druidas, Grozel (uno de los descubrimientos arqueológicos más polémicos de la historia que dividió a Francia en dos) y ¡del Juego de la OCA! pero en un contexto esotérico iniciatico y no en el carcaron vació en el que se le ha convertido.

En fin un gran libro que vale la pena leer (la web esta llena de comentarios y artículos sacados directo del libro, pero es preferible leer y disfrutar descargandolo desde aquí) y que abarca un todo muy coherente del autor que comenzó con "El Enigma de la Catedral de Chartres" (de próxima aparición en el blog), "El Misterio de los Templarios" y que continuo con este libro, "El Misterio de Compostela" y "El Misterio Vasco" (Ambos también de la colección Realismo Fantástico).

¡¡¡Saludos!!!


Edición Bruguera



Versión de la colección "Otros Mundos"

Ficha Tecnica
Titulo: Los Gigantes y el Misterio de los Origenes (Les Géants et le Mystere des Origines)
Autor: Louis Charpentier
Traductor: Manuel Rossell
Portada: Domingo Alvarez
Nº de la Colección: 11
Primera Edición: 1976 Plaza & Janes (Editions Robert Lanffon, S.A., 1969)

1/30/2009

El Enigma de las Virgenes Negras por Jacques Huynen


Fue por casualidad que penetre un día en la pequeña iglesia de Marsat. 
A la salida de Riom, en la carretera de Clermont Ferrand, un cartel indica la existencia en las cercanias de una Virgen romana del siglo XII. Al verlo, efectué ese pequeño rodeo. En aquel humilde edificio de estilo romanico, como tantos ha conservado la Auvernia, descubri a la izquierda del altar mayor la estatua que me había atraído.
Era una Virgen negra.
Como todo el mundo, a menudo había encontrado Vírgenes negras, y desde hacia tiempo ese tipo de efigie me intrigaba. Pero en Marsat, me ocurrió algo mas fuerte.
Con una forma y una expresión admirables, esa estatua, que es tal vez la mas hermosa Virgen negra de Francia, me fascino, y permaneci mucho tiempo, solo, contemplandola. Placer estético experimentado ante una obra realmente perfecta; emoción sentida frente a un testimonio bien conservado de un pasado tan lejano; si, pero también, estaba cierto de ello, una inexplicable atracción provocada por otra cosa.
Presentia, me di cuenta de ello mas tarde, que aquel rostro tan oscuro y, sin embargo, tan resplandeciente, aquella espléndida luz de la noche era mucho mas que una obra de arte. Como una esfinge, planteaba al visitante curioso un inquietante enigma, y, al mismo tiempo, indicaba medíante una especie de complicidad que la solución era simple y clara e incluso que debía encontrarse de alguna manera en ella misma.
En todo caso, fue a partir de aquel momento cuando decidi emprender lo que prefiero llamar mi búsqueda mas que estudios o investigaciones. No hallando entonces en las lecturas respuesta bastante satisfactoria a las preguntas que me planteaba, parti a descubrir las otras Vírgenes negras, y, habiendo tratado de penetrar su secreto, ofrezco al lector mis conclusiones.
Así comienza el excelente libro de Jacques Huynen y también nuestro blog con el (a mi juicio) mejor libro de la colección. Por sus 251 páginas el autor nos cuenta la historia de las vírgenes Negras y su culto en la edad Media. El libro esta muy bien escrito y con una ardua y precisa investigación que abarca todos los aspectos posibles referentes a las Vírgenes Negras; un tema que antes de Huynen no había sido investigado tan profundamente y que después de él se le cita en forma obligatoria para cada referencia a este enigmático culto.
Por Internet es posible encontrar muchas paginas que citen el libro y mencionen sus conclusiones y nos invitan a leerlo o comprarlo… Ahora bien el libro es dificilísimo de conseguir en alguna librería que no sea de textos antiguos o usados, puesto que no se le ha sacado ninguna reedición a la obra de Huynen desde que lo hicieran las colecciones “Realismo Fantástico” y “Otros Mundos” allá por los años setenta. Además –como guinda de la torta- es casi imposible encontrarlo para descarga en formato digital de alguna página web, dejando (lamentablemente) a muchos interesados sin disfrutar de esta joya. Como al igual que muchos pasé tiempo buscándolo en Internet y librerías para poder leerlo… Ahora al tenerlo en mi poder, me siento en el deber de compartirlo en forma digital para los que deseen ojearlo y lo puedan disfrutar en forma directa y sin confiarse de comentarios y resúmenes. ¡Pero antes! Un poco de paciencia, digitalizar libros y comprobar el texto para hacer una cuidada edición no es un trabajo de la noche a la mañana, así que si están atentos a este blog, verán en los próximos meses la aparición del link de descarga de El Enigma de las Vírgenes Negras.
Saludos y paciencia.

Ficha Tecnica
Titulo: El Enigma de las Virgenes Negras (L'Enigme des Vierges Noires)
Autor: Jacques Huynen
Traductor: R. M. Bassols
Portada: Domingo Alvarez
Nº de la Colección: 45
Primera Edición: Mayo, 1977 Plaza & Janes (Editions Robert Lanffon, s.A.,1972)