El Nuevo Hombre de Maurice Nicoll

16:27

Aprovechando el sentido y celebración de esta semana, les dejamos -de uno de nuestros autores favoritos- un libro que nos descubrirá una nueva forma de ver las enseñanzas dadas por Jesús: El Nuevo Hombre de Maurice Nicoll.

Aparecido originalmente en 1951, llega al español en 1953 por la extinta editorial SOL en una versión traducida por Armando Cosini. Décadas después es reeditado por otras editoriales.

En el libro, Nicoll interpreta desde un punto psicológico-esotérico las parábolas y enseñanzas de Jesús, dándole una interpretación más "interna", alejándose del sentido profano exterior con el que se aborda generalmente y que tan de moda esta con los conspiranoicos que "entienden" todo a la letra muerta. De esta forma Nicoll aborda -desde esa perspectiva- conceptos como fariseos, nacer de agua,la Torre de Babel, la piedra, el vino, los judíos, el diablo, los cuarenta días y cuarenta años, el pan, el cielo, el buen samaritano, la resurrección de Lazaro, las Bodas de Caná, el siete, el canto del gallo, las tres negaciones, la oración, el sermón en la montaña, los peces,  la fe, las bienaventuranzas, Juan Bautista, etc. Destaca la idea de considerar a Judas no como un traidor, sino como alguien que cumplió un papel como lo han dicho distintos autores y ha confirmado -en parte- el Evangelio de Judas.

Para una mayor comprensión dejamos los párrafos iniciales de Nicoll que sirven como una buena introducción a lo que podemos encontrar en el libro:
Todas las sagradas escrituras tienen un sentido interno y otro externo. Tras la literalidad de las palabras yace escondida otra gama de significados, otra forma de conocimientos. Según una de las más antiguas tradiciones, hubo una ¿poca en la que el hombre estaba en contacto con esos conocimientos y significados internos. Muchos de los relatos del Antiguo Testamento proporcionan un conocimiento diferente, tienen un significado muy distinto de aquel que se puede obtener leyéndolos al pie de la letra. Relatos como el del Arca de Noé, el del mayordomo y del panadero del Faraón, el de la Torre de Babel, el de Jacob y Esaú y el guisado de lentejas, y muchos otros más, tienen un significado psicológico interno que está muy lejos del nivel de un entendimiento literal. Y en los Evangelios la parábola se utiliza de la misma manera.

Muchas son las parábolas que se emplean en los Evangelios. Si las leemos al pie de la letra vemos que aparentemente se refieren a viñas, padres de familia, mayordomos, hijos dispendiosos, aceite, agua, vinagre, semillas, sembradores y tierra y muchas otras cosas. Pero éste es el nivel literal de su significado. Como ocurre con el lenguaje de todas las sagradas escrituras, el de las parábolas es difícil de comprender. Cuando se los lee de un modo textual, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo están no sólo llenos de contradicciones, sino que inclusive encierran un sentido cruel y repulsivo.

Y es solamente natural que surjan estas preguntas: ¿por qué estas escrituras que llamamos sagradas están hechas en tal forma que conducen a un extravío? ¿Por qué razón no se explica su significado con toda claridad? Si el relato que informa que Jacob suplantó a Esaú, o el de la Torre de Babel, o el del Arca de Noé, construida de tres plantas y que navegó sobre las aguas del Diluvio, si ninguna de estas leyendas es verdaderamente cierta y más bien ocultan un significado por completo distinto, ¿por qué razón no se hace más evidente? ¿Por qué no se explica con claridad lo que significan? Y si aquel que estuviese acostumbrado a pensar de esta manera preguntase por qué el relato de la Creación en el Génesis (que por cierto no se puede tomar al pie de la letra) es algo tan completamente distinto de lo que dicen las palabras, bien podría llegar a la conclusión de que todas estas escrituras supuestamente sagradas no pasan de ser una especie de fraude perpetrado con deliberación contra la humanidad. Si todos estos relatos, alegorías, mitos, comparaciones y parábolas que contienen las sagradas escrituras significan alguna otra cosa, ¿por qué no se las puede declarar abiertamente, desde el comienzo mismo, de suerte que todos puedan entenderlas? ¿Por qué ha de estar todo tan velado? ¿Por qué tanto misterio, tanta oscuridad?
El libro de Maurice Nicoll lo descargan desde acá: El Nuevo Hombre.

Saludos.

El Nuevo Hombre de Maurice Nicoll, editorial SOL

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2 comentarios

  1. Qué es mas peligroso. ..un tonto con un arma...o un inteligente con un arma

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  2. jajja, depende de las intenciones. Si las intenciones son buenas el tonto es mas peligroso. Pero si las intenciones son malas, el inteligente es mucho mas peligroso

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