10/29/2015

Ingenierías Genéticas, reseña por Raul Ferreiro

Louis Charpentier -remitimos a la entrada en este blog: "Atlántida, hipotético origen de la humanidad"- inicia sus reflexiones acerca de la civilización (de nuestra génesis) cuestionando hasta qué punto lo que llamamos intelectualidad es una inteligencia superior, ya que supone que otra civilización (u otras) nos precedió y tal vez no sirvan, para valorarla en su justa medida, nuestros parámetros actuales, científicos, filosóficos, etc. Prosigue apuntando al concepto "genio", para referirse a unas técnicas hipotéticas respecto a ingenierías genéticas, que habrían dado lugar a la ganadería y a la agricultura. Menciona, al hilo de esto, el arte rupestre, Altamira, para más señas, pero este asunto lo posponemos para otra ocasión... Otro contenido para la reflexión: cualquier animal que encontremos en plena naturaleza es susceptible de ser domesticado; pero claro, ¿por qué unos más que otros?, ¿por ejemplo, quién no se ha preguntado alguna vez a qué es debido ese carácter afable que normalmente muestran los cetáceos frente al ser humano? Charpentier habla del delfín y la foca, pero pueden agregarse a la lista otras especies. ¿A dónde quiere ir a parar el escritor francés?... Pensamos que a investigaciones, pruebas y ensayos genéticos llevados a cabo por los atlantes -es una suposición, aquí todo (lo académico más riguroso incluido) lo es, incluso lo que pudiera comprenderse como lo contrario a lo supuesto-. 

     Éste es un libro de misterios, entonces continuamos con la tarea de resumir parte de su contenido. Ahora toca, es el siguiente paso del juego, lo concerniente a la agricultura, a ella alude como una actividad de importancia suma para el desarrollo de las sociedades humanas... Más mutaciones genéticas: habría que tener en cuenta que la agronomía para el autor supone una de las más importantes tesis en esta obra. Él suele apelar a la idea "genio"; talento para modificar genéticas animales y vegetales; sabiduría para mover enormes piedras; ciencia para controlar algunas fuerzas de la naturaleza (a través de megalitos, por ejemplo); etc. Ahora, para no abandonar la cuestión (agricultura), unas palabras literales (p.99): "se olvida con frecuencia que la agricultura es una de las ciencias más 'difíciles' del mundo, aun cuando se practica por rutina, y que 'hacer el trigo' supuso una labor ímproba, la cual requirió un conocimiento de la Naturaleza, del suelo y de las plantas, que solo podían poseer gentes muy sabias... Fue necesario, pues, que se les 'diera' eso a nuestros antepasados de la Prehistoria o de la Protohistoria, fuesen de Oriente o de Occidente [...] todos los autores de leyendas, sin importar su origen, dicen que la agricultura fue enseñada a los hombres por los dioses. Decir que la agricultura, el trigo y los cereales, nos han venido de Oriente, no es responder a la cuestión, sino desplazarla geográficamente". Un dato más, que obliga a pensar: el referente al nombrado "Jardín de las Hespérides", que era eso, un jardín (lo custodiado por Anteo), no un espacio virgen en plena naturaleza; ¿qué se custodiaba, pues, con tanto celo?

     Finalizamos con unas palabras del autor (p.100) sobre los atlantes: "no se ha descubierto vestigio alguno de su metalurgia o, por lo menos, no se les ha podido atribuir nada de modo seguro, si bien el metal resiste poco al tiempo... Tampoco se ha descubierto resto alguno de sus barcos, pese a lo cual encontramos en la Protohistoria muchas 'gentes llegadas del mar', pelasgos o morgans, chanes u otros que se salvaron de las aguas, para que pueda negarse que existiera un pueblo marinero"... Siguiendo esto, se puede llegar a alguna conclusión, no final, sino continua: ni Charpentier ni otros investigadores tienen en su poder verdades absolutas, menos si se trata de materias de historia (más antigüedad, menos fuentes de información). Las versiones académicas son científicas, pues se basan en pruebas, no en indicios, pero cabe una pregunta: ¿contemplan, en serio, todas las pruebas, a pesar de citar, de pasada, las no oficiales?, porque, claro, ¿qué son pruebas exactamente y qué indicios? Otra más: ¿lo oficial siempre es garantía de verdad?


    "Al mal sistema buen humor"


NOTA: Reseña mandada por nuestro lector y colaborador Raúl F. F., quien nos manda su ultima reseña basada en las lectura del libro "Los Gigantes y el Misterio de los Orígenes" de Louis Charpentier. También Raul tiene su blog donde pueden leer esta y otras reseñas: poessia.blogspot.com

10/24/2015

Destellos del Infinito de Leonardo Mario Russo

Muchas veces me he planteado la opción de agregar libros de ficción al blog, obviamente relacionados con los temas que aquí manejamos, pero finalmente he desistido por lo grande y doblemente peligroso que podría volverse (en el sentido de los copyright) haciéndonos aun mas vulnerables.

Por ello cuando Leonardo Russo, uno de nuestros fieles lectores con el que he tenido intercambios de correo, me ofreció un libro de cuentos fantásticos escritos por el mismo y que por mala gestión editorial, apenas recibió la publicidad necesaria, pues sentí que ésta era la mejor forma de abrirnos a nuevas alternativas.

Publicado en el año 2005, "Destellos del Infinito" se compone de dieciocho cuentos fantásticos con dos de ellos publicados anteriormente en "Crónica del Fenómeno OVNI" el año 2000. 

Leonardo es, cómo la gran mayoría de nosotros, un buscador de la verdad, su historia comienza a los ochos años, y desde entonces su llama continua ardiendo sin haber sido apagada por el materialismo y escepticismo imperante en esta sociedad, y sobretodo con el afán de ganar dinero, ya que ofrece su libro gratis para descarga.

Generalmente no pido que dejen sus comentarios en las entradas, pero en esta ocasión les agradecería profundamente que lo hicieran comentando la lectura del libro o de sus cuentos para que nuestro amigo Leonardo pueda leerlas y comentarlas.

A Leonardo Marío Russo lo pueden contactar a su mail: leonardorusso08@hotmail.com

El libro lo pueden descargar desde acá: "Destellos del Infinito"

Y vuestros comentarios los pueden dejar más abajo.

Que tengan muy buen fin de semana. Saludos.

Destellos del Infinito de Leonardo Mario Russo