Los últimos informes oficiales del CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) sobre la vacunación masiva en EE.UU. con la vacuna Pfizer, muestran un creciente número de graves daños adversos (anafilaxis).

Un 3% de los vacunados han sufrido graves reacciones por las que han tenido que ser hospitalizados, han necesitado tratamiento médico, se han quedado incapaces de llevar una vida normal o de trabajar, por lo que han tenido que darles de baja.

 


El incremento de estos casos de anafilaxis no es proporcional al número de vacunados sino que crece aceleradamente conforme se vacunan más personas. Veamos estos mismos datos en forma gráfica.
 
Esto es solo con la primera vacuna. El protocolo Pfizer especifica que, a los 21 días, hay que poner una segunda dosis y, probablemente, una tercera más adelante.