Un total de 204 profesionales, entre ellos Médicos, Farmacéuticos, Psicoterapeutas y Científicos de Alemania han hecho llegar el pasado 31 de enero una carta a la Asociación Médica Alemana y del Consejo de la Cámara Federal de Farmacéuticos expresando su preocupación por la situación actual de la vacunación contra el SARS-CoV-2, en relación al llamamiento que han recibido para participar en las campañas de vacunación. 


Portada de la carta remitida a las autoridades médicas y sanitarias alemanas

 La carta expresa la posición de este grupo de científicos en el sentido de no avalar las vacunas para el SARS-CoV-2 por razones médico-científicas, éticas y legales profesionales, e insta a la Comunidad Médica y Farmacéutica a que deje de apoyar las campañas de vacunación, en vista del estado actual de los conocimientos sobre los riesgos específicos incalculables de la vacunación que citamos a continuación de forma resumida. 

1.-  Las vacunas, al igual que otros medicamentos, tienen efectos adversos.

2.- El desarrollo de una vacuna requiere pruebas exhaustivas, no sólo de eficacia sino también de seguridad. Se requiere un tiempo de desarrollo y aprobación de 5 a 8 años. En el desarrollo de la vacuna contra el SARS-CoV-2, los estudios preclínicos de larga duración son, en gran parte, inexistentes debido al corto tiempo de desarrollo de la vacuna. Las actuales fases clínicas I y II se han acortado en gran medida a costa de riesgos incalculables (por ejemplo, reacciones autoinmunes indeseables). 

Algunas de las vacunas contra el SARS-CoV-2, que están actualmente en proceso de aprobación en Europa, son vacunas genéticas con nuevos mecanismos de acción y todavía no han sido autorizadas para su uso en humanos en todo el mundo.

3.- Riesgos: Debido a la enorme preocupación por la seguridad en vista de la situación del estudio hasta la fecha, el Expresidente de Pfizer, Mike Yeadon y el Médico y Presidente de la Asamblea Parlamentaria del Comité de Salud del Consejo de Europa, W. Wodarg, solicitaron a la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) que pusiera fin a los estudios de aprobación clínica en curso debido a que los posibles daños de la vacuna no podían evaluarse adecuadamente en cuanto a su frecuencia y grave.

Otro dato significativo que menciona la carta es que la aprobación de las nuevas vacunas por parte de la EMA no exime a los médicos ni a los farmacéuticos implicados en la responsabilidad médico-científica  y legal respecto de los efectos adversos experimentados por cada persona.

3.1.- El  fenómeno (ADE) amplificación dependiente de anticuerpos. Es un efecto adverso conocido en las vacunas que se ha estudiado para el dengue, el ébola, y otros coronavirus, el cual produce una reacción inmunitaria exagerada cuando se infecta con el virus respectivo después de la vacunación. Suele provocar una enfermedad grave e incluso la muerte.

3.2.- Alergenicidad contra la vacuna causando reacciones alérgicas graves y muy graves consecuencia de incorporar en la composición de la vacuna adyuvantes como el polietilenglicol o nanopartículas.

3.3.- Posible desarrollo de anticuerpos contra las proteínas de espícula y la sincitina-1. Si se desarrollan anticuerpos es posible la infertilidad femenina resultante y una posible influencia en el desarrollo de enfermedades neuropsiquiátricas como la esclerosis múltiple y la esquizofrenia.

Conclusión
Es por estas razones mencionadas anteriormente, datos incompletos, riegos médicos incalculables, que a los 204 profesionales firmantes en esta carta no les parece éticamente justificable su administración y les resulta incompatible con la ética profesional de los médicos;

1) No hay la suficiente certeza en la relación positiva entre beneficio y riesgo.
2) No se ha investigado adecuadamente los riesgos potenciales, habiendo indicios de serios riesgos para la salud;

La carta finaliza como sigue: 

Apoyamos las decisiones individuales de vacunación. Somos conscientes de que, al igual que ocurre con otras enfermedades víricas, la evolución de COVID-19 puede ser grave y, en algunos casos, mortal. No pertenecemos a ningún grupo partidista y nos sentimos obligados a nuestra responsabilidad profesional y al bienestar de los pacientes que se nos confían con nuestra conciencia. 
Con gran preocupación, pedimos a nuestros representantes profesionales que incluyan los aspectos mencionados en sus consideraciones sobre la vacunación contra el SARS-CoV-2, para proporcionar información adecuada sobre los riesgos y poner fin a la actual defensa abierta o indirecta de la vacunación.”.
Fuente: Abre los Ojos