La Agenda 2030 nos habla de la "Cuarta Revolución Industrial" en la que todo será digital (ciudades, casas, transportes, industrias, etc.) y estará interconectado en tiempo real. También pretende eliminar al hombre biológico natural y sustituirlo por el "hombre cibernético", lleno de microchips de todo tipo, que también estará conectado a ese "Gran Todo", el "Gran Ojo que todo lo ve".. y que todo controla.

Para gestionar la inmensa cantidad de datos por segundo que significa todo esto, se necesitan nuevas tecnologías inalámbricas que sustituyan a las obsoletas que tenemos hoy en día (4G y 4G Plus). Aquí es donde entra el 5G que se está instalando en todo el mundo, monte Everest incluido.

5G en el Everest montado por China
Fiel a su lema, "Miente siempre", la Agenda 2030 nos vende el 5G como una maravilla que nos permitirá interconectar todos los objetos de nuestra casa, el "Internet de la Cosas" (IoT), jugar online con los celulares en tiempo real, sin lags, bajarnos películas y vídeos en segundos, etc., etc. Pero, ¿Realmente es así? ¿No hay ningún peligro? ¿Todo es tan bonito como nos dicen?

La respuesta está en el siguiente vídeo.