El Ministerio de Justicia de Alemania podría imponer a Telegram una multa de hasta 55 millones de euros (más de 66,5 millones de dólares) por negarse a colaborar con las autoridades y no cumplir con la legislación del país, reporta la revista Der Spiegel. En particular, el organismo ha abierto procedimientos para penalizar al servicio por no designar a una persona de contacto con las estructuras del poder y no ofrecer un trámite de denuncia penal para los contenidos delictivos.

Las autoridades exigen a los responsables de la aplicación que faciliten los datos de los usuarios a los órganos de seguridad en el caso de que exista una solicitud judicial. Además, instan a la plataforma de mensajería instantánea a borrar el contenido criminal que no se ajuste a los márgenes legales del país.

Oveja negra
A diferencia de sus rivales, Telegram aboga por la privacidad completa de sus usuarios mediante el encriptado de todos los chats y las llamadas.

"Podemos garantizar que ningún gobierno o bloque de países afines pueda entrometerse en la privacidad y la libertad de expresión de las personas. […] A día de hoy, hemos revelado 0 bytes de datos de usuarios a terceros, incluidos a los gobiernos", reza un mensaje de la plataforma en su página web.

Pavel Durov, creador de Telegram
Sin embargo, el servicio sí bloquea los bots y canales terroristas, y proporciona los datos personales en los casos que son graves y "lo suficientemente universales como para pasar el escrutinio de varios sistemas jurídicos diferentes en todo el mundo".
Fuente: RT

Comentario RF
El problema sobre el control de las opiniones ajenas es el de siempre. ¿Quién vigila a los vigilantes? ¿Qué significa exactamente "colaborar con las autoridades" u "obedecer una solicitud judicial"? 

Alemania es uno de los países más represores contra los discrepantes de la legislación vigente sobre la Covid-19. Tenemos, por ejemplo, el caso de la tercera niña fallecida en octubre 2020 por el uso obligatorio de mascarilla. La prensa fue coaccionada y amenazada para que no contactaran con los padres afectados y los médicos forenses fueron coaccionados para que no entregaran el cuerpo de la niña a sus padres.

El Dr, Bodo Shiffmann, un médico alemán integrante de "Médicos por la Verdad Alemania", denunció este caso públicamente, así como demostró la inexistencia del virus SARS-CoV 2, la causa que justifica la dictadura totalitaria que estamos padeciendo, como podemos ver en el siguiente vídeo.
Por actuar contra la legislación vigente en Alemania sobre la Covid 19, la policía asaltó su despacho, le requisaron sus ordenadores, le cerraron sus cuentas bancarias, y fue acosado de tal manera que el Dr. Schiffmann ha tenido que exiliarse en Tanzania con toda su familia.
Este es el estado que amenaza a Telegram por negarse a colaborar con su sistema totalitario.