Nadiya Popel denuncia la ocultación de efectos adversos de las vacunas

La doctora Nadiya Popel, suspendida seis meses de empleo y con un expediente disciplinario abierto por el IB-Salut debido a sus declaraciones contrarias a la vacunación, ha dado un paso más y ha llevado su caso a la junta de personal del Hospital Mateu Orfila (Baleares, España).

La facultativa especialista de área de Urgencias denuncia, en un escrito dirigido al órgano de representación, que se están cometiendo «graves irregularidades» en el Área de Salud, como es la ocultación a la población de los efectos secundarios que acarrean las vacunas contra la covid-19.

Popel exige la suspensión de su administración, además de ser restituida en el trabajo para poder formar parte de un comité científico de investigación y seguimiento de las personas afectadas por las vacunas, un comité que considera debería crearse en el hospital menorquín de manera urgente porque ahora mismo, añade, no hay ningún seguimiento.
Fuente: Menorca Info

Comentario RF
La Dra. Nadiya Popel ha demostrado tener una integridad ética y moral inusual en estos tiempos. Es una auténtica médica, en el sentido más completo de la palabra, arriesgando su carrera profesional por cumplir fielmente el Juramento Hipocrático que hizo en su día. Un espejo donde deberían mirarse los miles y miles de médicos y sanitarios que, en medio de esta plandemia, hacen justo lo contario, dedicando su tiempo y conocimientos médicos a hacer el baile Tik Tok que tenga más seguidores.
Juramento Hipocrático
Versión conocida como "Declaración de Ginebra" que fue adoptada por la Asociación Médica Mundial (AMM) en 1948. Texto aprobado en 2017 en la reunión de Chicago.
COMO MIEMBRO DE LA PROFESIÓN MÉDICA, PROMETO SOLEMNEMENTE:
DEDICAR mi vida al servicio de la humanidad;

VELAR ante todo por la salud y el bienestar de mis pacientes;

RESPETAR la autonomía y la dignidad de mis pacientes;

VELAR con el máximo respeto por la vida humana;

NO PERMITIR que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes;

GUARDAR Y RESPETAR los secretos que se me hayan confiado, incluso después del fallecimiento de mis pacientes;

EJERCER mi profesión con conciencia y dignidad, conforme a la buena práctica médica;

PROMOVER el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica;

OTORGAR a mis maestros, colegas y estudiantes el respeto y la gratitud que merecen;

COMPARTIR mis conocimientos médicos en beneficio del paciente y del avance de la salud;

CUIDAR de mi propia salud, bienestar y capacidades para prestar una atención médica del más alto nivel;

NO EMPLEAR mis conocimientos médicos para violar los derechos humanos y las libertades ciudadanas, ni siquiera bajo amenaza;

HAGO ESTA PROMESA solemne y libremente, empeñando mi palabra de honor.